Diener Law es un servicio completo, de tamaño medio, la firma no tradicional en el este de Carolina del Norte. Abogamos por los derechos de los menos representados, incluyendo a muchos clientes latinos. Fundada en 2004, nuestra empresa ha crecido rápidamente, pero sigue comprometida con sus principios rectores de la inclusividad, la generosidad, la diversidad y la excelencia. Tenemos oficinas en Durham, Greenville, Mount Olive, y Raleigh. Vea nuestras ubicaciones aquí.

Immigration Lawyer

“En lo que nos apoyamos es en el espíritu que define a Diener Law: encontrar una manera. Seguimos negandonos a aceptar las creencias estándar u opciones limitadas para nuestros amigos inmigrantes. Creemos que si nos preocupamos lo suficiente, si lo intentamos lo suficiente, vamos a encontrar una manera.”

RICHARD “BERT” DIENER

Era 1994, yo era un joven marino estacionado en la Bahìa de Guantaìnamo, Cuba. Yo era un miembro de la Compañía de Seguridad Rifle de Windward (recuerda la pelicula “Cuestion de Honor”), y el trabajo de mi unidad era proporcionar seguridad en la lìnea cerca de la frontera de nosotros con Cuba comunista. Mientras tanto en la frontera, tuve la experiencia de asistir a los cubanos a escapar de su patria comunista. La mayor parte de esas almas desesperadas caminaron a traves de campos de minas; algunos nadaron a traves de aguas infestadas de tiburones; pero en cada situación nuestro gobierno optó por aceptar y darles la bienvenida a los Estados Unidos.

Avancemos hasta el 2005. Ya no me encontraba sirviendo a la marina, ya me habiìa graduado de la universidad de derecho, y yo estaba ejerciendo la abogacía en un pueblo pequeño en el Este de Carolina del Norte. Mi trabajo no era diferente al de cualquier otro abogado local. Al menos eso fue hasta que conocí a Celia. Una tarde, una mujer de habla Española entró en mi oficina con una misión. Estaba decidida a encontrar respuestas para los inmigrantes como ella. Celia era de Mexico y no soportaba la injusticia. Cuando conocí a Celia, ella estaba tratando de encontrar a alguien que escuchara otro testimonio de un inmigrante maltratado por el sistema. Algunas de las historias que llevaba eran horribles. Pero Celia no se sentiìa víctima, por lo que ella se negó a aceptar las frustraciones que ella y su comunidad enfrentaron y busco ayuda. Pronto Celia me traerìa mas historias de inmigrantes desesperados por acción. Con el tiempo se convirtió en un torrente de experiencias similares. Muchas de las situaciones que nos enfrentamos eran nuevas para mì, y yo también tenìa dificultades para encontrar respuestas. Nosotros nos basamos en el espíritu de Diener Law: ” Encontrar la manera”. Seguimos negándonos a aceptar las creencias obsoletas u opciones limitadas para nuestros amigos inmigrantes. Creemos que si nos preocupamos lo suficiente, si lo intentamos lo suficiente, vamos a encontrar una manera. Esto es lo que Celia me demostró una y otra vez.

No tarde mucho en darme cuenta que trabajar con inmigrantes me llena de un sentido de propósito, y era mi vocación. Una vez leí que uno no encuentra su vocación, si no que la vocación le encuentra a uno. En mi situación Celia era la mensajera. Me resulta irónico que el gobierno me formo como un infante de la marina para apoyar y defender la Constitución de los Estados Unidos contra todos los enemigos extranjeros y nacionales. La ironía es que después de conocer a Celia y representar a tantos inmigrantes, la mayor amenaza para la Constitución fue el propio gobierno. Y lo que mi formación no me enseno, mi fe lo hizo, y es que al ayudar a los refugiados cubanos no es ni más ni menos correcto que ayudar a la población de inmigrantes indocumentados que ya están aquì en América.

La misión de Diener Law se ha ampliado para proteger a los inmigrantes de las companìas de seguros, las personas que se aprovechan de los inmigrantes, e incluso de la propia pobreza. La injusticia viene en muchas formas, y estoy honrado de conocer a Celia y estoy agradecido por las lecciones que me ha enseñado. Y aún hoy en diìa, recibo llamadas de Celia para entrar en acción. Mirando en retrospectiva, puedo ver que todo estaba destinado a ser. Mi apellido es alemán y significa “siervo”. Me siento muy orgulloso de ser el siervo de la comunidad inmigrante.